A veces,  fracasamos en nuestras espectativas porque implican la reciprocidad de alguien.

El aquí y ahora no responden al unísono a la decepción, tampoco esta tarde cambiaron las tornas ni se llenaron las sillas vacías del corazón.
Desde mi pequeño rincón quiero agradecer su actitud y su apoyo a Michael, Irene, Stephen, y a ambas Catherines.