Mi bitácora, que es mi criatura, cumple hoy un año. Mi nuevo Prometeo, que he llegado a suicidar en dos ocasiones, ha sido el reflejo de mi vida durante un año. Me confieso como una prolongación de mi propio YO en este pequeño espacio virtual.No puedo definir lo que ha sido escribir aquà y me someto al dictamen nietzscheano de que lo que tiene historia no puede tener definición.
Mi criatura comenzó a rebelarse contra mà y a cobrar vida propia… Quise matarla tantas veces como hubo momentos en que quise hacer lo mismo conmigo, a modo de una historia de mal gusto.
Abandoné a la criatura en la estación estival, lejos de la mutua atracción entre el creador y la criatura. El tiempo me proporciona una de esas mortÃferas armas que todo lo puedo: DISOLUCION Y METAMORFOSIS para destruir al monstruo y renacer como el ave Fénix en un eterno retorno.




